Una yogui en la vida moderna

¡Bienvenida!

El otro día fui a comprar al supermercado, y a la chica de la caja se la notaba cansada, llevaba horas allí y tenía pinta de estar agotada. Aún así me ayudo a meter la compra en mis bolsas. 

Cuando terminé de pagar y de guardar las cosas, la dije con una sonrisa en la cara «Muchísimas gracias y que tengas un buen día!». 

Ella se me quedo mirando, primero con cara de sorpresa y luego con una sonrisa de oreja a oreja mientras añadió: 

«Me has alegrado el día, casi nunca me dan las gracias ni me desean buen día, y que lo hagan me recuerda que aún existen personas bonitas de corazón». 

Así que, lo primero que voy a hacer es agradecerte enormemente el haberte suscrito a esta newsletter. 

Sé que tu bandeja de entrada estará llena de emails, pero espero y prometo que estos sean cuanto menos, interesantes, y podamos establecer una bonita conversación. 

Para comenzar nuestra relación, en tu correo habrás recibido un pequeño regalo hecho con mucho mimo. Espero que lo disfrutes y pases un buen rato. 

Lo dicho, muchas gracias por formar parte de esto y, por supuesto: 

¡Que tengas un buen día!

Un abrazo enorme 💜

Amanda

P.d. Si quieres conocerme un poco más te invito a que nos sigamos en Instagram.